La Reunión para Adoración

        El corazón de la Sociedad Religiosa de los Amigos es la Reunión para Adoración. En directa comunión con Dios, nos ofrecemos nosotros mismos a la voluntad de Dios. Nuestras vidas diarias están ligadas con la Reunión para Adoración y ésta, con nuestras vidas diarias.
         Asiste regularmente a la Reunión para Adoración aun cuando estés enojado, cansado o espiritualmente frío. Trae tus goces y tus penas y las necesidades de otras personas. Aceptémonos y apoyémonos unos a otros en la comunidad donde Dios habita entre nosotros. Al hacerlo podrás encontrar la gracia de la oración.
         Algunas veces el Espíritu puede sugerirte que hables durante la Reunión. Espera pacientemente hasta saber que el sentido y el tiempo son los correctos. Cuando estés seguro, ten confianza en que las palabras te serán dadas. Escucha el ministerio de otros con un espíritu abierto. Si la palabra de Dios no es para ti, puede ser para otros. Después de que un mensaje ha sido dado, deja algo de tiempo para reflexionar su significado y para permitir a la Reunión regresar a la adoración silente. Tanto al hablar como en el silencio, cada persona contribuye a la Reunión.

¿Vengo a la Reunión con el corazón y la mente preparados para la adoración?

¿Tanto en el ministerio silente como en el vocal, respondo al llamado del Espíritu Santo, sin preparación previa y con sencillez y verdad?

¿Soy cuidadoso de no hablar demasiado o más allá de la experiencia espiritual personal?

¿Nos reunimos en expectante espera de los impulsos del Espíritu Divino?

¿Estamos unidos dentro de un silencio viviente por el poder de Dios entre nosotros?